Análisis GT 5 Prologue
GT 5 Prologue es el juego de conducción con mejor aspecto visual que se ha visto en consola alguna hasta la fecha. Así de simple y definitivo.
Un modelado de coches absolutamente espectacular, unos escenarios que tienden al hiperrealismo y un uso dinámico de la luz impresionante configuran la experiencia visual más cercana a la realidad que se ha visto hasta ahora en el género de la conducción.
Una vez dejado claro este punto, podemos pasar a comentar el resto de aspectos del juego que, desgraciadamente, no consiguen mantener el listón a la misma altura.
El primero y más llamativo no es, sorprendentemente, la conocida ausencia de daños y deformaciones en los vehículos durante las carreras. Lo que más llama la atención es lo desfasado que resulta el sistema de detección de colisiones entre los elementos del juego.
Está a la orden del día que un coche impacte con el tuyo sin que lleguen a tocarse físicamente, a una más que considerable distancia de tu carrocería, por poner un ejemplo. O el más que conocido “truco” de tomar las curvas contra los demás vehículos o las protecciones del circuito, por poner otro. Y si a eso le añadimos una recreación de los efectos de la colisión llamativamente irreales, es imposible no percatarse del ostensible desnivel entre el aspecto del juego y el comportamiento de los coches entre sí y con su entorno.
Por otro lado, la IA de los contrarios está bien implementada, así como la percepción de la diferencia la conducir un coche u otro. El ritmo de juego está lo suficientemente bien calculado como para que las carreras sean mucho más emocionantes y competitivas que en otros títulos del género, tal vez demasiado cercanas en ocasiones a la mecánica de los Ridge Racer (salir el último y tener que llegar entre los tres primeros). El problema es que, como ya se ha comentado, el pobre sistema de colisiones hace que siga siendo absurdamente cómodo entrar en una curva sin frenar y tomarla apoyado en otro coche.
En efectos de sonido y banda sonora pocas pegas se les puede poner a los chicos de Polyphony. Se sigue echando en falta la posibilidad de poder elegir tus propias canciones, por supuesto, pero esto es más un problema de la consola que del juego en sí. Tal vez todo suena excesivamente aséptico, pero es algo bastante común en todos los representantes de este género.
Antes de pasar a comentar los diferentes modos de juego llega el momento de intentar dar respuesta a las preguntas más formuladas respecto a GT 5 P: ¿es una demo larga o un juego corto?, ¿merece la pena pagar 40 euros por él?.
La primera pregunta tiene una respuesta sencilla: por opciones, duración y acabado, GT 5 P está mucho más cerca de un juego completo que de una demo. Podría decirse que es un juego corto. 6 circuitos con dos trazados cada uno, alrededor de 70 coches, modo arcade, pruebas, online,…
La segunda pregunta tiene una respuesta más complicada. Habría que empezar planteándose dónde están las inherentes ventajas de la distribución digital si un juego cuesta exactamente lo mismo en la Store que en los comercios. Si a eso le añadimos que la versión de la Store sólo permite ser ejecutada desde el perfil original desde el que se descargó y requiere que la consola esté conectada a Internet para hacerlo, parece que algo no encaja. Como no encaja que el juego en soporte físico instale casi 6 Gb en tu disco duro (más, si contamos la actualización y bastante menos si borramos los vídeos en HD que se guardan en el disco duro pese a estar presentes en el Bluray).
Por otro lado, al mismo precio tenemos juegos completos como Ninja Gaiden Sigma o Lost Planet. Vale que no dejan de ser ports de otras versiones, pero GT 5 P no deja de ser una mini versión de un juego que saldrá a la venta dentro de un año, mes arriba mes abajo. En mi opinión, 40 euros son demasiados. Tal vez entre 20-25 hubiera sido un precio más ajustado (al menos en la versión de la Store).
De cualquier modo, el baremo cambiará de una persona a otra. Si no tienes acceso a títulos de la competencia como Forza 2 o PGR 4 y te encantan este tipo de juegos, no te sabrá mal desembolsar el dinero.
En opciones y modos de juego, la única pega es la evidente. Pese a contar con un elevado número de coches reales (70 queda muy lejos de los que tendrá la versión definitiva, pero son mucho más que suficientes), sólo disponemos de 6 circuitos, cada uno con su correspondiente variación.
El modo Pruebas (el único junto al online en que ganamos créditos para aumentar nuestro garaje) consta de inicio de tres clases (C, B, A, más la desbloqueable S), con diez pruebas cada una y es lo suficientemente largo como para tenernos entretenidos un tiempo razonable. Con más pruebas la repetición de circuitos quizá sería excesiva, así que 40 parece un número más que aceptable.
En el modo Arcade podemos elegir cualquier circuito y cualquier coche de nuestro garaje para competir tanto en carreras contra oponentes manejados por la IA del juego, contrarrelojes (con su clasificación online) o el modo derrape, ya aparecido en la versión del GT HD con la que nos obsequió Sony.
También tenemos acceso a noticias, diferentes vídeos en alta definición y a un seguimiento en directo del tiempo que hace en cada uno de los circuitos reales…
La única posibilidad multijugador offline es el típico modo a pantalla partida a dos jugadores, sin posibilidad de que se sumen a la partida vehículos manejados por la IA del juego. No por habitual en este tipo de juegos es menos criticable.
El modo online merece capítulo aparte. Tras la imprescindible actualización del juego, accedemos a un simple listado de las diferentes carreras en las que podemos competir hasta con 15 jugadores más. Para cada carrera es necesario poseer en tu garaje uno de los vehículos solicitados, por lo que es habitual no poder competir online hasta haber acumulado un cuantos créditos offline. No hay opción para crear tus propias carreras o invitar a tus amigos, quedando todo el online reducido a una extensión del modo Carrera en la que ganar créditos compitiendo con otros usuarios.
Lo más significativo del online es la “ausencia” de servidores, de tal manera que, como en Xbox Live, es uno de los usuarios el que hace de servidor del juego, siendo su conexión la que determina el buen desarrollo de la carrera. Como “compensación por el ancho de banda empleado”, el servidor parte en la primera posición de la carrera, con una clara ventaja respecto a los demás. Hay que añadir lo mal que el sistema de colisiones se adapta al juego en línea.
Además, los distintos niveles de penalización, predeterminado en cada carrera, consiguen justamente el efecto contrario al deseado. Desde coches que te atraviesan al lanzarse contra ti a alta velocidad, pasando por situaciones del tipo “un coche sin tocarte te saca de la carrera y te cae a ti una penalización de determinados segundos a velocidad limitada por “atajo””, hasta carreras en las que, al llevar todos el mismo vehículo, no se entiende cómo se puede hacer una salida en marcha en la que el primero saca 15 segundos de ventaja al dieciseisavo. Todas ellas situaciones demasiado comunes y que dejan el sistema online muy por debajo de la media de títulos similares, tanto en PS3 como en otras consolas.
En cualquier caso, sigue siendo un añadido que le aporta al juego la duración de la que adolece en el offline.
De futuribles como la actualización del juego para incorporar daños es mejor no hablar hasta que no sean una realidad. Lo único que puedo decir es que su ausencia y el arcaico sistema de detección de colisiones restan mucho valor al poderío gráfico del juego.
En resumen, nos encontramos ante un título de un poderío gráfico incuestionable, con modelados e iluminación de elevadísima calidad que, aunque pierde fuelle en determinados aspectos técnicos, no deja de ser un referente del género. La relación entre lo que ofrece y lo que cuesta puede ser discutible, pero hasta la salida de su “hermano mayor” es una más que interesante opción para los enamorados del género y para todos aquellos que quieran demostrar a sus amigos y familiares la potencia de su PS3.
Suma
Graficazos.
La presencia de un modo online.
Carreras agradablemente competitivas.
Las pequeñas opciones de configuración de los vehículos y los dos tipos de física de conducción (uno más accesible y otro más real).
Resta
Casi todo lo que tiene que ver con el online, salvo su existencia.
Aunque me repita: el sistema de detección de colisiones.
Siempre se echarán en falta más circuitos.
Su precio y limitaciones en la Store.
Al compararlo con los pesos pesados actuales del género queda por debajo de ellos en demasiados aspectos.
VALORACIÓN TOTAL: 7
Escrito por FaradayZ |
6 de junio de 2008 con
1 comentario.
Etiquetas: Análisis, Gran Turismo, PS3, review
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