Análisis Super Smash Bros Brawl
Con Super Smash BROS Brawl Nintendo vuelve a demostrar dos cosas. La primera es que aún sabe hacer juegos maravillosos para cualquier tipo de jugador, y, la segunda, que no necesitaba una consola como Wii para hacerlo.
Pero empecemos por el principio…
Smash BROS es una de esas sagas nintenderas que sólo aparecen una vez por generación de consolas. Empezó en Nintendo 64, alcanzó la excelencia en Game Cube y ahora regresa a la consola de sobremesa más exitosa de la compañía japonesa desde los tiempos de la mítica Super Nes.
Nadie que conozca la entrega de Game Cube se llevará grandes sorpresas con este título: encontrará más de lo mismo… pero mejorado. Mejores gráficos, plantel de luchadores renovado, un nuevo modo Aventura, opciones online, etc. También acabará dándose cuenta de que desbloquear todo lo posible le llevará bastante menos tiempo que en la entrega anterior, pero eso es otra historia…
Técnicamente es de los juegos más solventes de Wii. Hay una mejoría gráfica evidente desde la entrega de Game Cube… de hace 6 años. No hay un salto espectacular, pero podría decirse que Brawl es a Melee lo que Mario Galaxy a Sunshine. Un modelado de personajes muy superior (especialmente en texturización) y unos escenarios de mayor calidad consiguen que en un simple vistazo comprendas que, fuera posible o no en Game Cube, al juego pocas cosas se le pueden achacar en este aspecto. Sobresale del resto de títulos de Wii, aunque eso no signifique demasiado visto el panorama actual de la consola.
En cuestiones de sonido, con la banda sonora 100% Nintendo palpitando en sus entrañas, pocas pegas se le pueden poner. Todo muy orquestal y épico, tal y como un juego como este pide a gritos. Un nivel excelente, digno de un fuera de serie.
Por otro lado, a las habituales escasas y limitadas voces de los personajes, se le suma un doblador al castellano más soso que una ensaimada, que te hace echar de menos al amigo anglosajón de la entrega de Game Cube.
En otro orden de cosas, existe un problema con el disco del juego del que la mayoría habréis oído hablar: Super Smash BROS Brawl es el primer título de Wii en usar un DVD de doble capa… y un buen porcentaje de las consolas distribuidas en el mundo son incapaces de leerlo. Por cuantificarlo, recopilando datos de webs y foros, parece que este porcentaje puede rondar el 10 o el 15 por ciento. Nintendo avisa en su web que si tu consola es una de las “afortunadas” tienes que ponerte en contacto con ellos para que “reparen” tu lector. No sabemos si el problema es suciedad en la lente (personalmente, lo dudo mucho, aunque es una de las posibilidades a las que Nintendo más se aferra), defecto de la propia lente o un mal calibrado de ésta. Insignificante si no te toca a ti y unas cuantas semanas sin consola si quieres usar tu juego (en las tiendas están avisados del problema, y no aceptan por las buenas un cambio de disco, y menos por otro juego distinto). En fin, Microsoft nos dio las tres luces rojas, Sony los lectores de Bluray y los discos duros que no aguantan ni un suspiro… y Nintendo nos ha dado una consola que no puede leer un disco de doble capa. La fiabilidad es cosa de los tiempos de Megadrive y Super Nintendo, por lo que parece…
Las opciones online merecen capítulo aparte, por supuesto. Cada día que conectes tu consola a la CWF recibirás un escenario, una foto y un vídeo desde la propia Nintendo. Una fuente inagotable de nuevos escenarios, ¿verdad?. Pues no. Sorprendentemente, no puedes almacenar más de un escenario, así que cada vez que te llega uno borra el anterior. Con los enviados por amigos no hay esta limitación, eso sí.
Entrando ya en el sistema online, nos encontramos nuevamente con los códigos de amigo propios del juego. No hay opción de compartirlo directamente con tus amigos registrados en la consola (como sí hacía el Mario Kart), aunque en una partida con amigos tienes la posibilidad de agregar a los que no tengas registrados en el juego (es decir, a los amigos de tus amigos). La total ausencia de marcadores o seguimiento de estadísticas no le hace ningún bien al juego, y frustra cualquier intento de pique a medio plazo con los amiguetes.
Y, ahora, la gran pregunta: ¿y qué tal funcionan las partidas?. Y la gran respuesta es… no muy bien. Desde el primer día tarda bastante en encontrar contendientes en el modo global, y una vez los encuentra, al igual que en las partidas con amigos, es demasiado habitual encontrar un lag que convierte las partidas casi en injugables. O juegas con amigos con buenas conexiones y no muy alejados de ti o no vas a disfrutar demasiado en muchas partidas. Ahora me explico la necesidad del bloqueo regional (no se puede jugar contra americanos o japoneses, sólo contra europeos).
Con el control tenemos algo parecido a lo que comenté en el análisis de Mario Kart. Podemos elegir cualquier combinación posible para jugar (y configurar para qué sirve cada botón… todo un acierto), pero el mando de Game Cube (o en su defecto el mando clásico) no es que sea la mejor opción. Es que es prácticamente la única aconsejable. Si mis sobrinos de 10 años, sin tenerlos, eran conscientes de que lo necesitaban para poder exprimir el juego poco más se puede añadir.
Para hablar de sus modos de juego, desde el renovado y ampliado modo Aventura (jugable en cooperativo, todo un acierto) al habitual modo Clásico, o de sus opciones de configuración, necesitaríamos demasiadas palabras. Innecesarias cuando uno puede permitirse el lujo de ser vehemente y decir: duración casi infinita. Pocas veces se ha visto un juego tan personalizable, divertido y rejugable. Pese al típico caos en las partidas a 4, ya sea solo o con amigos, el número de horas que puedes pasar peleando con las mascotas de Nintendo es incontable. Desbloquear a todos los personajes, escenarios y trofeos es una tarea sólo abierta a aquellos que no quieran hacer desaparecer del mapa su vida social. Y la posibilidad de generar tus propios escenarios (más limitada de lo que se esperaba), de fotografiar y grabar tus propios vídeos para compartirlos con tus amigos tampoco ayudará demasiado a integrarte en el mundo real.
Es comprensible que los jugadores habituales de los Call of Duty y demás, no dejen de sentir este juego como algo infantil y desfasado, de la misma manera que lo sienten con otros tantos títulos de Wii. Afortunadamente, Smash BROS es una de las excepciones que confirma la regla. Juegazo con todas las de la ley, incluso si odias a Mario, los juegos de lucha, Nintendo o Wii.
Suma
El nivel de configuración y personalización que te permite el juego.
El modo aventura cooperativo.
Conseguir que un combate entre Peach y Snake sea equilibrado y creíble tiene un mérito inmenso.
Un juego casi eterno
Resta
La ausencia de estadísticas y el modo online en general.
La sensación de que los mejores juegos de Wii son los que “pasan” del Wii-mote y nos obligan a tener mandos adicionales.
El caos en las partidas con cuatro jugadores.
Valoración final: 9.5
Escrito por FaradayZ |
11 de septiembre de 2008 con
4 comentarios.
Etiquetas: Nintendo, Super Mario, Wii
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Comentarios
Muy buena review aunque yo nunca he sido de Smash Bros he de decir que me han dado ganas de probarlo.
Con todo lo que parece que rajas y al final te encanta. Esa vena de crítico no sé si es vena o es algo genético…. xD.
Pero la verdad es que daba gusto ver a tus sobrinos jugar los 4 juntos e ir peleándose por los mandos (eso los que tenían que esperar su turno) xDD.
Lo que está haciendo Nintendo con Wii es terrible. Sin embargo, juegos como éste justifican la compra de la consola.
Eso sí, lo que a día de hoy aún no se ha podido justificar es su existencia xD.
[...] propia Nintendo (Sakurai tuvo que coger prestados miembros de diversos estudios para desarrollar el Smash Bros. Brawl, ya que no trabajaba entonces para HAL ni tenía estudio propio), aunque no ha trascendido [...]
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